Con Arizona dream Emir Kusturika ya avanzaba de lo que iba a ir dirigiendo pelis. Yo no tengo ni idea de en qué estilo cinematográfico encasillan a este tío y tampoco me apetece ponerme a buscar por ahí porque me da lo mateix, pero es un gran simbolista el cabrón y un gran irónico que sabe jugar con el sarcasmo como pocos, que te plasman delante el peor de los dramones haciéndote saltar las lágrimas de risa pero sin quitarle un ápice de importancia ni respeto al acontecimiento humano que te está contando y sin utilizar ni un sólo gag cómico al uso en las pelis de risa convencionales, sino entrelazando con elegancia, en el propio argumento. Si pretendes entender esta peli, darle una explicación terrenal a lo que te cuenta estás jodido y lo más seguro es que acabes diciendo que es una full de peli y que quemen a este director porque tanto ésta, como las demás que he visto del amigo Emir no están hechas desde una perspectiva normal ni desde la lógica que nuestras cuadriculadas cabecitas suele utilizar para descifrar códigos. Están hechas desde una visión mucho más amplia y distinta y aplicable en cada caso a los sentidos y experiencia vital, así como a la capacidad de imaginar de cada espectador. Yo agradezco a ésta y otras pelis del nota éste que me "enseñan" o refuerzan ya mi tendencia natural de desdramatizar, aunque a veces resulte imposible, son las menos. La banda sonora como en todas, a cargo de su amigo Bregovic y de una curiosa incursión de Iggy Pop, en este caso. Un Deep francamente bien porque este tipo de personajes son los que se le dan y Vincent Gallo está correcto también pero yo, en cuanto a interpretaciones, destaco a Faye Dunaway haciendo de loca genial, y la escena conduciendo el aeroplano es de lo mejor que yo he visto en cine contemporáneo y a Jerry Lewis! xDD, pedazo de actor tragicómico con un sello personal único.
Si veis esta peli quedaos, en relación con la fotografía, con las secuencias del desierto en las diferentes fases del día, son increíbles y emocionantes hasta ponerte el vello de punta, en una estética bucólica que choca un poco con el habitual bizarrismo de kusturika pero encantadora.
Un contínuo vaivén de conceptos racionales e irracionales, un baile entre la locura y la cordura y la difuminada línea que las separa, con el fondo argumental de la búsqueda del lugar, del apego y rechazo constante hacia los padres y las raíces, una burla a la cantinela de que si deseas algo con muxa fuerza se cumplirá porque los sueños no se cumplen la mayoría de las veces pero no pasa nada, la tristeza y la decepción y todos esos sentimientos que nos han infiltrado como "malos" también son disfrutables (algo así pero no...). Dicen que no es de las mejores de kusturika pero yo no estoy de acuerdo con eso.
ANTON SOLOMOUKHA - UCRAÏNA
Hace 9 horas







